caprichos de la historia'. Lo dijo, impresionado, el escritor Alfredo Bryce Echenique al salir de la Catedral Vieja de Vitoria. Y es verdad. La visita guiada de las obras del templo gótico ofrece la posibilidad única de entender los orígenes de la ciudad, además de contemplar en directo los trabajos arqueológicos y de restauración, que han ganado los premios más prestigiosos. Hay muchas razones para visitar un templo que sigue vivo a sus ochocientos años. Te damos algunas. Si quieres ver una panorámica excepcional de Vitoria, sube a la torre y al paso de ronda que se construyó para defender la ciudad tras la conquista del rey de Castilla, Alfonso VIII. No te pierdas el pórtico, porque los restauradores han recuperado los colores y la luz original del siglo XIV. ¡Algo único y precioso! la galería que rodea el interior de la catedral sobre los arcos de las naves laterales. Desde aquí se observan con claridad las deformaciones de los muros y pilares y los trabajos de refuerzo y consolidación que se están realizando. Antes de comenzar la visita, en la Plaza de la Burullería encontrarás una escultura hiperrealista en bronce de ken Follet, el autor de `Los Pilares de la Tierra'. Vitoria corresponde así al escritor galés, que ha difundido en su obra el nombre de la Catedral de Santa María y el de la ciudad. TO GA eiz |