Anboto, principal figura de la mitología vasca, y sus peñas esconden dice la leyenda varios tesoros; el más formidable: un almacén de oro olvidado por las tropas napoleónicas. Lo que se sabe con certeza es que, en 1.872, dio refugio en una cueva al cura Santa Cruz sacerdote y guerrillero de las guerras carlistas, muy conocido por su valentía y por su crueldad-. Y que el rey Alfonso XIII, a su paso por kruzeta, exclamó admirado por la belleza del valle: `¡parece una pequeña Suiza!' Fue un día de verano, en 1.905. Mucho ha llovido desde entonces, pero Aramaio conserva intacta su belleza idílica. Si te acercas desde Legutiano, párate en el alto de Kruzeta y disfruta de la panorámica que entusiasmó al monarca: montes, prados salpicados fondo. En sus 10 anteiglesias (barrios) descubrirás ermitas, iglesias, molinos, ferrerías y los típicos caseríos vascos. El barrio de Ibarra reúne la mayoría de comercios y servicios, y es el más ambientado; por algo es la capital del municipio. En el resto, manda la tranquilidad. 39 |