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cosas que hacer ­sin falta - en Vitoria-Gasteiz
El Casco Medieval de Vitoria-Gasteiz tiene mucha gracia. Su trazado callejero
es una almendra gigante: calles longitudinales que forman óvalos concéntricos,
cruzadas por calles transversales ­ los cantones- que descienden hasta el pie de la
colina, donde se encontraban las viejas murallas. Los nombres de las calles hablan
de los gremios de artesanos que las poblaron hace siglos: Zapatería, Herrería,
Correría, Pintorería, Cuchillería...
Callejeando verás palacios y casas señoriales, como el palacio de Escoriaza-
Esquível, Montehermoso o Villa Suso, plazas como la del Matxete y la de la
Burullería, y monumentales iglesias, como San Miguel, San Vicente, San Pedro
y la Catedral de Santa María. Precisamente sus campanarios constituyen el perfil
vitoriano más reconocible: las 4 torres.
Hay programas de visitas guiadas, visitas teatralizadas, apertura de edificios
históricos y el tren Gazteiztxo que, durante el verano, recorre a diario las calles y
los rincones más vistosos. El fin de semana, cuadrillas de jóvenes y no tan jóvenes
toman las calles del Casco Viejo para ir de poteo por sus bares. La Correría se ha
convertido en la calle de moda.
Poteo, pintxos, arte... sin artificios
POR LA ALMENDRA MEDIEVAL
¿VITORIA O GASTEIZ?
Pocos lugares tienen como Vitoria-Gasteiz nombre y apellido. El nombre `Nueva
Victoria' se lo da el rey Sancho VI de Navarra que funda la ciudad en 1.181. Por
entonces era una villa amurallada que representaba una avanzada defensiva del reino
de Navarra. El apellido `Gasteiz' es el de la aldea que se ubicaba antaño en la colina.
En 1.980 se convierte en la capital de Euskadi y adopta su denominación oficial,
Vitoria-Gasteiz.