Una mirador de lujo para contemplar la historia

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Jesús Soberón - 13 de Julio de 2010 - D.N.A.


Tuvieron que pasar dos años hasta que la torre de la catedral de San Vicente estuviera de nuevo lista para recibir la llegada de visitantes con el deseo de observar una bella panorámica de la ciudad de Vitoria.

Construida entre los años 1860 y 1872 sobre la estructura de un castillo fortaleza de la época del rey Sancho de Navarra, la torre de San Vicente Mártir tuvo que eliminar las visitas por motivos de seguridad, ya que, a pesar de estar construida en piedra maciza, con el paso del tiempo, la lluvia y el frío, esta sufrió un proceso de erosión y desgaste, que la obligó a ser reparada.

La historia de la torre, una de las cuatro que da el perfil característico al Casco Antiguo de la ciudad, ha sido muy agitada y con numerosas vicisitudes a lo largo de los años.

La actual torre que puede verse hoy es un remplazo de una más antigua, seguramente medieval, que existió en su lugar y de la que hoy se conservan escasas noticias. Se sabe que en los libros parroquiales se la menciona sólo como Torre Vieja, y que hacia 1854 estuvo instalado en ella un telégrafo óptico militar.

En el año 1860 la parroquia se San Vicente Mártir solicitó al Ayuntamiento de la ciudad ayuda económica para una nueva torre, y el 23 de septiembre de ese mismo año ya se constituye una junta directiva para supervisar su construcción.

Hasta tres arquitectos tuvieron que hacerse cargo de la accidentada marcha de la obra, que sufrió durante el proceso varias demoras y largos estancamientos por falta de dinero y levantamientos carlistas. Hasta 1871 no se terminaría esta esbelta torre de estilo neobizantino, la más alta de todas las que se elevan en Vitoria, con 54,2 metros de altura.

Ahora podemos subir de nuevo a ella y contemplar el espectáculo del Casco Antiguo, atravesar uno de los pasillos de la primitiva muralla que protegía el sur de Vitoria, y recorrer el peculiar entretecho descubierto, con sus enormes vigas de madera que puede verse solo en muy pocas catedrales del mundo.